martes, 15 de octubre de 2013

Momia egipcia de perro infestada con parásitos chupadores de sangre


Una momia perro ha revelado la primera evidencia arqueológica de una plaga de parásitos chupadores de sangre en Egipto durante la época clásica de la dominación romana.

Los parásitos conservados han sido descubiertos en el oído derecho y el pelaje de un cachorro de perro momificado; incluyen la garrapata común de color marrón y el piojo.

Estos parásitos pudieron ser los responsables de la infestación y posterior muerte temprana del perro, el cual fue descubierto por arqueólogos franceses cuando estudiaban cientos de perros momificados en el yacimiento de el-Deir , durante las expediciones en 2010 y 2011.

‘A pesar de que, gracias a los escritos de principales estudiosos griegos y latinos ya se sospechaba la presencia de parásitos y de enfermedades provocadas por parásitos externos, hasta ahora no existían datos que lo probaran’, dijo Jean-Bernard Huchet, un arqueoentomólogo del Museo de Historia Natural de París. (Ver fotos de la momia de perro infestada de parásitos)

En los testimonios de griegos y romanos tales como Homero y Plinio el Viejo ya se mencionan plagas de parásitos de los perros, y una pintura de un animal parecido a una hiena que aparece en una tumba datada en el SXV a.C., nos muestra la descripción más antigua de garrapatas. Pero la evidencia de la presencia de garrapatas, moscas y otros ectoparásitos que infestan el exterior del cuerpo ha sido escasa en los registros arqueológicos hasta ahora. (La otra única evidencia arqueológica de garrapatas aparece en heces humanas fosilizadas en Arizona).