lunes, 27 de mayo de 2013

Fuerte tormenta de radiación solar hace peligrar sistemas satélitales


Una fuerte tormenta de radiación solar se está registrando desde ayer, según el Centro de Previsión Espacial de la Agencia Oceanográfica y Atmosférica de Estados Unidos ( NOAA).

Se inició tras una llamarada solar y alcanzó los niveles S3 esta mañana, con anuncios de persistencia. En esta escala, S1 corresponde a la magnitud menor y S5, a la mayor. Ayer registró niveles S2. (Últimas imágenes del Sol).

“Los pasajeros y la tripulación sobre altas latitudes (de la Tierra), y los vuelos de gran altitud, pueden experimentar aumento de exposición a la radiación. Los astronautas en EVA (que estén desarrollando actividad extra vehicular), están expuestos a niveles elevados de radiación”, señala un comunicado de NOAA.

En las naves espaciales, un evento de esta naturaleza puede trastornar las operaciones de los satélites, con interferencia en los sistemas de formación de imágenes, y probables ligeras reducciones de la eficiencia de los paneles solares, agrega el comunicado.

Otro impacto recae sobre las comunicaciones de radio de alta y baja frecuencia en las regiones más polares.

En un día de gran actividad, el Sol lanzó ayer una nueva llamarada, de magnitud moderada, asociada a una gran eyección de masa coronal, que repartió millones de partículas al espacio, algunas de las cuales podrían pasar por el costado de la Tierra. Esta actividad fue acompañada por el aumento de flujos de protones de 100 MeV, además de la tormenta de radiación (flujos de protones de 10 MeV).

A las 5:09 de hoy , el Centro de Previsión Espacial advirtió que sumado a la tormenta de radiación solar, el flujo integral de protones ( de 100 MeV) superó el nivel límite de alerta desde las 14:05 del 22 de mayo y se espera que persista hasta hoy, a la misma hora.

“Un incremento de la parte energética del espectro de la radiación solar puede indicar un mayor riesgo biológico para los astronautas o los pasajeros y la tripulación en alta latitud, y vuelos de gran altitud”, advierte hoy la agencia NOAA.

“Además, las partículas energéticas pueden representar un mayor riesgo para todos los sistemas de satélites susceptibles a los efectos de un solo evento. Esta información debe ser usada en conjunto con las actuales condiciones de tormenta de radiación solar para evaluar el impacto general”.

La llamarada solar de ayer fue de magnitud M5 y emergió a las 13:32. Otras expulsiones menores emergieron en horas más tempranas. NOAA clasifica las llamaradas en clase C ( Menor), M (Moderado) y X( Mayor. El número 5 revela una intensidad 5 veces mayor que 1.

Tormentas geomagnéticas solares

Según la NASA, junto a la llamarada, el Sol expulsó una CME (Eyección de masa coronal), a una velocidad de 745 kilómetros por segundo, a las 13:24, hora UTC. De acuerdo a los meteorólogos espaciales, la llegada de las CME a la Tierra pueden causar el efecto de una tormenta geomagnética solar, sin embargo a estas velocidades sería de características leves.

Las tormentas geomagnéticas solares se generan tras el choque de las partículas ionizadas del Sol, a su llegada al campo magnético terrestre. A nivel menor, esto puede generar fluctuaciones en las redes eléctricas, y coloridas auroras.

La NASA señala que las partículas de la CME de ayer no pueden viajar a través de la atmósfera para dañar a los humanos en la Tierra, “pero pueden afectar a los sistemas electrónicos de los satélites y de la tierra”.

Fuente: lagranepoca.com