viernes, 10 de mayo de 2013

Un fantasma y sucesos extraños en el cuartel de bomberos

 
Que los hay, los hay. Fenómenos paranormales, misterios inexplicables o como se los quiera llamar. En varios sitios estas historias abundan, y en los últimos días se sumó a la lista una institución local: el cuartel de Bomberos Voluntarios de Pilar, donde desde hace años se perciben situaciones que van más allá de la razón.
 
Los bomberos pilarenses se decidieron a revelar lo que hasta hace poco era un secreto más o menos reservado para los miembros de la entidad: ruidos extraños, cosas que suceden sin explicación y hasta –el dato más tenebroso- la aparición del fantasma de una niña que ronda las instalaciones.
La prueba más contundente se obtuvo a través de una foto: un bombero de guardia posa para la cámara durante una guardia con pose distendida, sin saber que en la ventana, a través del vidrio, se ve con claridad una cara infantil, pálida, seria. “Es el fantasma”, afirmaron los bomberos que vieron la imagen, sin dudarlo.
 
Algunos bomberos conocen cuál sería el origen de, al menos, la aparición del fantasma de la nena: décadas atrás (se habla de los años ’70), el cuartel de Bomberos era el lugar al cual se derivaban los cuerpos de las víctimas de accidentes de tránsito, antes de llevarlos a las cocherías. Al parecer, una familia entera perdió la vida en un accidente y los restos se llevaron, claro, al galpón de la calle Ituzaingó.
 
No obstante, los cuerpos permanecieron allí más tiempo del pensado, más de un día, suficiente como para que los más supersticiosos crean que el espíritu de la niña se haya quedado allí para toda la eternidad. “Al parecer hubo un cambio de turno o algo así, entonces el bombero que entró no sabía que estaban los cuerpos ahí y los dejó durante varias horas, sin dar aviso”, comentó un integrante de la institución a El Diario, reafirmando la versión.
 
 
Experiencias

R., un bombero con años de experiencia, recordó que una noche las sirenas de las autobombas comenzaron a sonar sin que nadie las haya activado. “Estábamos solo tres personas en el cuartel y no lo podíamos creer”, comentó. Además, son muchos los bomberos que reconocen off the record que no ingresan al galpón donde estacionan los móviles a menos que estén las luces encendidas, así como que algunas tareas nocturnas son hechas de a dos, con tal de no ingresar solos a algún recinto específico del cuartel.

M. es un bombero con antigüedad que no solo vivió algunos de estos fenómenos, sino que llegó más lejos que ninguno: se topó con la misteriosa niña. “Se me apareció una noche en la guardia, hace unos diez años, alrededor de las 2. Estaba más o menos en el mismo sector que se ve en la foto, hasta en el mismo horario, pero del lado de adentro. Parecía de unos 7 u 8 años, con una vincha blanca y un vestido oscuro”.

El hombre reconoce que salió del lugar despavorido. “Mis compañeros me vieron pálido y me preguntaron qué había pasado, pero en ese momento no les conté, lo dije una semana más tarde”.

“En la cocina del cuartel –ubicada en la planta alta- se cambiaban solos los canales del televisor”, afirma C., “y en esa época no teníamos control remoto. Fue a mediados de los ‘90”.

No obstante, su visión no es exclusiva: el año pasado se le apareció a gente que no pertenecía al cuartel. “Una tarde vinieron tres chicos a visitar las instalaciones –indicó una fuente a El Diario- y cuando estaban viendo los camiones vieron a una nena”. Sorprendidos, avisaron en la guardia pero, obviamente, cuando revisaron el lugar no había rastros de la pequeña… Incluso no pudo ser tomada por las cámaras de seguridad, ya que no llegan a enfocar el fondo del depósito de camiones.

Con trayectoria en la guardia nocturna, M. también llegó a recibir agresiones inexplicables: “Una noche me tiraron con un zapato. Pensé que había sido un compañero que estaba durmiendo en una cama a metros de donde yo estaba, pero él no fue. Además estaba lejos de sus zapatos, no pudo ser él…”.

A pesar de todos estos sucesos que espantarían a cualquiera, ningún bombero abandonó sus funciones. Sí está el caso de un aspirante que dejó de ir al sufrir las percepciones. Eso sí, uno de ellos reconoció que “alguna medium nos podría ayudar a saber por qué aparece la nena. Estamos interesados en saber quién es, quizás podamos hacer que esté en paz y se vaya”.

Lugares que hacen temblar

Son varios los sitios del distrito que cargan con leyendas y mitos entre sus paredes. El palacio municipal es uno de ellos, con ruidos extraños en su primer piso, cerca de la escalera. El Teatro Lope de Vega tiene a su “huésped”, aseguran actores, directores y personal del área que han sentido su presencia. En Zelaya, circula la leyenda del fantasma de una mujer que aterroriza a los viajantes. Ni siquiera está exento el Hospital Juan C. Sanguinetti, donde también se ha visto a una presencia con forma femenina, rondando por sus pasillos.
Tomando estado público, a ellos se les suma ahora el cuartel de bomberos, a pesar de que sus integrantes perciban –y sufran- estos fenómenos desde hace años.

La frase

“Parecía de unos 7 u 8 años, con una vincha blanca y un vestido oscuro”, describió un bombero a la nena que se aparece por las noches.